Seleccionar página

Zombicide: Invader

¡Somos supervivientes, nos vengaremos y prevaleceremos!

Los humanos llegaron a esta roca sin expectativas de guerra, pero eso fue precisamente lo que encontraron. Al principio todo iba bien… Un hallazgo científico situaba al xenio como una nueva y poderosa fuente de combustible que prometía hacer realidad la exploración de los confines de la galaxia. Pero había un problema, el xenio sólo se encontraba formando depósitos sin refinar en las profundidades de la corteza de PK-L7, un pequeño planeta perdido en medio de la nada. Aun así, la cotización del xenio era demasiado alta como para ignorarla, y ya sabemos que el dinero puede ser una importante motivación.

La pequeña base minera en PK-L7 no tardó en construirse y civiles de todas partes del mundo fueron transportados allí a extraer el oscuro y grasiento líquido. Por su seguridad, los civiles fueron acompañados por un puñado de endurecidos soldados internacionales. Había mucho dinero en juego y tenía sentido proteger una inversión de tal calibre.

Fue en los profundos y tortuosos túnelos donde comenzaron los ataques. La mayoría de los mineros fueron asesinados, pero los que escaparon con vida contaron historias de unas criaturas agresivas y primitivas que pasaron a conocerse como xenos. Estos monstruos persiguieron a los supervivientes hasta la superficie… a la base.

En Zombicide: Invader, de 1 a 6 jugadores tomarán el rol de supervivientes en un recóndito puesto de avanzada en el espacio. Tendrán que colaborar para sobrevivir a los continuos ataques de los xenos y volver algún día a la Tierra. Zombicide: Invader se juega como misiones o bien como aventuras aisladas. Los jugadores trabajarán juntos para completar objetivos, y su victoria o derrota dependerá de si completan o no sus cometidos.

El alba de una nueva era espacial

Las sencillas reglas se adaptan a todo los públicos, incluso a jugadores que nunca hayan jugado a Zombicide. Invader introduce algunos cambios en las reglas que hacen el juego más fluido y permiten a los jugadores saltar directamente a la acción. La base minera en PK-L7 tiene una ambientación mucho más abierta, con grandes habitaciones conectadas por pasillos. Comparada con otras versiones anteriores de Zombicide, en Zombicide: Invader se colocarán menos puertas y fichas. Además, la apertura de las puertas no requiere tiradas de dados. Durante su activación cada superviviente podrá abrir o cerrar una puerta gratuitamente. En Invader abrir una puerta no genera una aparición. Para simplificar la preparación de la partida, al comienzo de la partida hay menos fichas de aparición a colocar, pero los xenos aparecen en mayor número. Las cartas de Aparición muestran un único xeno por carta, y sólo su número cambia en base al Nivel de peligro, facilitando su lectura. Además del nuevo sistema de funcionamiento del mazo de xeno, el mazo de equipo también se ha modificado para incluir más poderosas armas, posibilitando que los supervivientes puedan encontrar armas útiles con mayor facilidad. Sin sacrificar el sistema de juego, todos estos pequeños cambios dan lugar a una preparación de partida más rápida y a misiones más emocionantes para los supervivientes.

Hablando de los supervivientes, este nuevo equipo se compone de dos grupos distintos. El primer grupo es el de los civiles  que vinieron a PK-L7 con una única labor, trabajar. Sólo recibieron un entrenamiento básico de combate y no están protegidos con resistentes armaduras, lo que les hace más vulnerables a los ataques de los xenos. Sin embargo, son mejores a la hora de buscar equipo y armas por la base. Son capaces de encontrar objetos útiles en cualquier habitación. El segundo grupo es de los soldados, que aunque han vivido de cerca la guerra, nada podría haberles preparado para el devastador ataque de los xenos. Están equipados con armaduras especiales que les permiten resistir más daño de los xenos, pero sólo pueden buscar objetos útiles en las Salas de seguridad. En cada ronda los jugadores activarán a sus supervivientes y gastarán acciones para desplazarse por el tablero, matar xenos, y realizar cometidos.

Al volverse más efectivos matando xenos, los supervivientes ganarán más experiencia y desbloquearán nuevas habilidades. Sin embargo, al aumentar su nivel de experiencia también aumentará el Nivel de peligro y más xenos serán atraídos a la lucha.

En la oscuridad más profunda

No se conoce mucho sobre los xenos. Sin embargo, los científicos han logrado determinar 4 razas distintas y han descubierto que no son autóctonos de PK-L7. Los peones de los xenos, conocidos como obreros, son los más numerosos. Aunque son clarísimamente los más débiles del grupo, pueden partir a humano en dos con facilidad. Los obreros tienden atacar en grupo, y aunque son fáciles de matar, se conocen casos en los que en cuestión de minutos han acabado con equipos enteros de supervivientes. Los xenos de mayor tamaño han sido apodados «tanques». Estas bestias ignoran la mayoría de los ataques y sus golpes pueden destrozar una armadura en segundos. Los cazadores xeno tienen un claro instinto asesino. Son más inteligentes que el resto de las razas y son objetivos difíciles, ya que evitan los ataques escondiéndose tras sus aliados. No cabe duda de que la función de estos depredadores es la de buscar y aniquilar humanos. Y para culminar la presentación de esta banda de extraterrestres asesinos se encuentra la abominación supurante. Acabar con una de estas monstruosas moles requiere mucha potencia de fuego. Deambulan por la base ignorando la mayoría de los ataques. Para poder acabar con ellos, los supervivientes tendrán que concentrar todo su ataque sobre ellos o bien crear Fuego infernal combinando sus Lanzallamas con bombonas de combustible. Sin embargo, descuartizar humanos no parece ser la prioridad de las abominaciones supurantes. En su paso por la base dejan un rastro de peligroso moho. Este tormento biológico se expande por toda la base y amenaza a los objetivos de la misión y a la propia supervivencia de los humanos.

El moho es una sustancia gelatinosa, pegajosa y corrosiva esparcida por la base por las abominaciones supurantes. Sus posibles estados de activo e inactivo tienen distintas propiedades y afectan distintamente a la base. La primera vez que se aplica el moho, se eliminan las puertas y fichas de objetivo de la zona. Perder un objetivo de esta manera podría ocasionar la derrota a los supervivientes. Por lo tanto, éstos tendrán que hacerle frente con sus fieles Lanzallamas. El moho corroe las paredes, por esta razón las paredes cubiertas de moho se pueden atravesar libremente. Las zonas cubiertas de moho pierden cualquier propiedad especial que tuvieran y en ellas tampoco pueden realizarse búsquedas. Una zona con moho activo también puede convertirse en un nido de xenos y ser el lugar de aparición de nuevos xenos en la base. Si el moho se expande en la base hasta el punto en el que un manto de moho activo comunica dos zonas de aparición, la misión se pierde de inmediato.

En Zombicide: Invader, el ambiente es en sí mismo importante. Los fríos confines del espacio ya suponen condiciones extremas para los supervivientes, pero los violentos ataques de los xenos les obligarán a adentrarse en zonas especiales de la base e incluso a salir a la superficie del planeta para completar sus misiones. En las habitaciones con suministros de oxígeno, los supervivientes podrán encontrar bombonas de oxígeno, una pieza de equipo necesaria para poder abandonar la atmósfera controlada de la base. Las esclusas de aire marcan la frontera entre la base y la superficie de PK-L7. Ciertos objetivos de misión o situaciones durante la partida obligarán a los supervivientes a cruzar las esclusas de aire y a adentrarse en las zonas exteriores. Aunque los humanos necesitarán estar equipados de bombonas de oxígeno para poder salir de la base, los xenos no, y podrán cruzar las esclusas de aire a voluntad. Para complicar aún más las cosas, las armas de fuego y los Lanzallamas no funcionan en la atmósfera deficiente de oxígeno de la superficie del planeta. Sólo los prototipos avanzados de armas serán efectivos fuera de la base. Los jugadores podrán utilizar armas como el prototipo de metralleta o el prototipo de escopeta de asalto. Estas armas de fuego futurísticas no poseen una fuente propia de energía y necesitan una Célula de energía para convertirlas en efectivas máquinas de matar. Más de un superviviente se ha planteado si realmente ha merecido la pena abandonar la seguridad del planeta Tierra a cambio de tanto avance científico.

Si la ciencia les ha metido en este infierno, quizás también les ayude a salir de él. Los supervivientes tienen a su disposición dos avanzadas máquinas robotizadas que pueden ser controladas por el tablero remotamente por cualquier jugador. El Robot pacificador y la Torreta centinela Falchion pueden usarse para atacar a los xenos mientras los supervivientes aguardan a una distancia segura, o bien para hacer ruido y alejar a los xenos de sus carnosos objetivos. Al igual de tener nueva tecnología, los supervivientes también disponen de nuevas estrategias. Pueden aprovechar la técnica de concentrar el ataque para elegir un objetivo específico y multiplicar su valor de Daño por el número de éxitos que saquen en su tirada. Ésta es una de las formas más efectivas de derrotar a una abominación supurante.

Sobreviviremos

Los supervivientes de PK-L7 están muy lejos de su hogar, y bajo el acecho de los xenos se preguntan a sí mismos si algún día lograrán volver a casa. Zombicide: Invader trae nuevas armas, equipo y estrategias, adversarios terroríficos con extrañas mutaciones y un grupo de valientes supervivientes que intenta escapar de una matanza sin igual.

Contenido

72 miniaturas (6 Supervivientes, 35 Obreros, 14 Tanques, 14 Cazadores, 1 Abominación, 1 Bot Pacificador, 1 Torreta centinela Falchion), 9 módulos de tablero de doble cara, 6 paneles de control de Superviviente y sus tarjetas de identificación, 6 peanas de colores para Supervivientes, 6 dados, 48 indicadores, 125 minicartas (71 cartas de Equipo, 54 cartas de Xeno), 65 fichas.

14 años o más

De 1 a 6 jugadores

60 minutos

X